Cemento termocrómico y autorreparable

Actualmente el aumento de las tendencias hacia el cuidado del medio ambiente ha permitido desarrollar nuevas investigaciones y productos que buscan la eficiencia energética de las construcciones.

 

En los últimos meses el Departamento de Cemento y Reciclado de Materiales del Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja del CSIC (IETcc), en colaboración con la  Doctora en Física Gloria Pérez se encuentran desarrollando un cemento termo crómico y autorreparable a través de la aplicación de nanotecnologías en el sector de la construcción.

Este tipo de materiales permite cambiar el color en función de la temperatura del exterior. De esta manera ante temperaturas bajas el cemento adquiere un color oscuro, mientras que a un mayor nivel de sol tomará un color más claro. El principal objetivo de este cemento es que los cambios de color permitan aumentar o disminuir la temperatura de la fachada lo cual se verá reflejado en el interior de los espacios y por lo tanto en una disminución del uso de energías.

 

El hormigón autorreparable contiene micro cápsulas que se rompen y reparan cuando se producen fisuras en el interior, permitiendo aumentar la vida útil de dos a cinco veces más que el cemento convencional. Este sistema permite reparar fisuras de hasta 150 micrómetros, pero se está trabajando para que en un futuro pueda alcanzar hasta los 300 micrómetros.

 

A pesar de ser una excelente opción para las construcciones del futuro el principal problema que enfrenta el desarrollo de este tipo de materiales es el precio, esto debido a las nano cápsulas utilizadas para su elaboración las cuales tienen un elevado costo. Pero actualmente se está investigando y trabajando a partir de residuos industriales más baratos o minimizar al máximo la cantidad de nano cápsulas utilizadas para obtener una reducción en su precio.