¿Qué es la termografía infrarroja?

La termografía es una técnica que permite calcular y determinar temperaturas a distancia, con exactitud y sin necesidad de contacto físico con el objeto a estudiar. La termografía permite captar la radiación infrarroja, utilizando cámaras termográficas. Conociendo los datos de las condiciones del entorno (humedad, temperatura del aire, distancia a objeto termografiado, temperatura reflejada,...) y de las características de las superficies termografiadas como la emisividad se puede convertir la energía radiada detectada por la cámara termográfica en valores de temperaturas. En la termografía, cada pixel corresponde con un valor de medición de la radiación; con un valor de temperatura.

El análisis termográfico se basa en el estudio e interpretación de los termogramas, de modo sencillo podremos conocer la radiación de las superficies termografiadas y con ello estimar las temperaturas; bien sean estas de una tubería, pieza, maquinaria, envolventes, sistemas eléctricos, entre otras aplicaciones.

Ventajas:

·       Un mayor conocimiento de la instalación realizada en cuanto a su estado térmico.

·       Conocimiento de las pérdidas existentes (fugas) y por lo tanto de posibles puntos de actuación.

·       Ahorro debido a una mayor eficiencia energética de los sistemas evaluados.

Para nosotros como SEMCE, la termografía infrarroja es una herramienta excelente para realizar monitoreos de las condiciones en las que se encuentran los equipos a inspeccionar, sean sistemas eléctricos, mecánicos etc. En busca de reducir los costos asociados a los mantenimientos correctivos de los equipos y detectar anomalías o puntos calientes en los equipos inspeccionados y así poder garantizar un buen funcionamiento y/o mantenimiento a dichos equipos, basados en confiabilidad.  

 

Objetivo

El objetivo, es poder detectar y/o evitar fallas que puedan producir paros no programados y perdidas en procesos de producción y operación.

Esto se traduce o significa reducir costos ocultos por lucro cesante, reducir las pólizas de seguro de la planta en sí y los seguros del personal en el área de accidentes del trabajo. Los otros costos que se reducen sensiblemente son los del sector de mantenimiento propiamente dicho. Área que puede organizar mejor sus tareas pensando a futuro y tratando de disminuir al mínimo posible las reparaciones diarias, las cuales son siempre muy costosas. También reduce los costos por disminución de stock de repuestos y por mejor control de los proveedores a los cuales pueden reclamar en caso que la disipación de calor no este conforme a las normas o a sus expectativas.